El cloisonne es una
artesanía típica de Beijing (China). La base es de cobre, sobre
ella se suelda un alambre también de cobre con el que se dibuja
el motivo. Las divisiones que van formándose se rellenan con
esmalte. Una vez cocida la pieza
a 1500 grados,
se pule hasta conseguir una superficie lisa y perfectamente
limitada, de tacto similar a la porcelana.
Al ser piezas hechas
íntegramente a mano, no hay dos piezas que sean exactamente iguales.
En su fabricación participan la
artesanía del bronce y la de la porcelana, y se utilizan las técnicas
tradicionales del dibujo a mano, la escultura y el grabado, quizá por
eso, el cloisonne es considerado un compendio de las artesanías chinas
tradicionales.
Hay varias calidades de cloisonne,
y su precio varia notablemente, dependiendo del esmero en sus
diseños, la cantidad de colores utilizados, la calidad del esmalte y
sobretodo en el tacto una vez terminados.
El clausonne de alta
calidad, su tacto es
similar a la porcelana, totalmente pulido y liso, con elaborados
diseños decorativos y pesa
mas.
Cuando estuvimos en China
nos enseñaron el laborioso proceso
de fabricación de esta técnica milenaria, visitamos la
inmensa fábrica situada entre Beijing y la Gran Muralla, podéis ver el
proceso en las fotos, en la primera foto el antes y el después de la
fabricación de jarrones y en la ultima una parte de la inmensa fabrica-tienda-exposición.
La
mayoría de mis dedales los compré allí.